Mutuo

Hay posts que no necesitan ser extensos.

Si me necesitas,

Recuerda que es mutuo.


Really.

Posted in | Leave a comment

La grúa

Aprendí a manejar en el 2012, y desde entonces he tenido un sinfín de accidentes, por lo que tener el número de alguna grúa en mi celular es tan básico como conocer el número de emergencias. Hasta la fecha, sé de al menos 8 grúas que han permitido la continuidad de mi bienestar mental. Lo sé, exploto fácilmente, sobretodo cuando mi auto gusta dejarme botado en el tráfico.

Martes 10 de febrero:

-¿Por qué no has traido tu carro? Seguro ya está en el taller, ¿no?-pregunta mi madre con sarcasmo.
-Sí, un pequeño accidente pero la grúa ya me auxilió pronto. Lo de siempre, sabes...
- Creo que es hora de que te consigas un novio que tenga grúa para ti las 24 horas.

La familariedad que experimenté no hizo que tomara atención a la conversación sino hasta minutos después. Es la primera vez que mi mamá usa los términos correctos, no sentí esa incomodidad tras palabras como "ella", "enamorada", "novia", "amiguita", entre otras. Hoy, habló en masculino. Hoy, siento que nuestros prejuicios han dado un paso atrás.

Aquel futuro en el que visualizo a mi enamorado compartiendo tiempo con mi familia no se ve ahora tan imposible. Porque sí, sé que aun no llegas (o quizás ni existes), pero desde ya te digo que las puertas de mi hogar te esperan.

Incorpórate, no tengas miedo.

Posted in | Leave a comment

Naranja y Maracuyá

Viernes 6 de Febrero:

Aún con el rechazo latente, tomé la iniciativa de escribirte. Lo admito, te extraño, me sigues gustando. Bajo la promesa voluble de una salida sin burdas pretensiones, me acerqué a esa fuente de soda que compartíamos y pedí nuestro juego clásico: naranja con maracuyá. Quise agregar algún sandwich con ají y crema de aceitunas que amas, pero fan de comer por las noches no eres, dimití esa orden.

Apurado por escribirte apenas subía al auto, recordé esas incesantes preguntas, esas que mi conciencia recaba de tanto en tanto, a manera de auxilio. ¿Tiene ganas de verme realmente? Pues respondió mi mensaje, aunque con una frialdad y con un "ahí viendo, ok" que podría resumir sus intenciones. ¿Podré insertarme nuevamente en su vida?  Alega ser mi amigo, pero aclara de antemano que no quiere nada más. ¿Me guardará algún rencor? Intenta decirme que no, pero esperaba que no retomara el contacto. ¿Me quiere? Me verá siempre como su mejor recuerdo.

"Cuando gustes, ya sabes dónde trabajo y vivo", es una respuesta con intención de reto y desgano. Mi adrenalina se convirtió de pronto en decepción, sus ganas de compartir tiempo con alguien han cambiado de destinatario. Probablemente es ese chico trigueño, delgaducho, lampiño y de sonrisa contagiosa quien ahora merezca tu trato amable. Eso explicaría porqué tus últimas amistades resultan ser amigos de él. Quizás la cena de ese 2 de enero fue el marco de un nuevo inicio que rehúso a reconocer. Y pensar que hace un año nos distanciamos por, entre otras razones, tus nulas ganas de interacción con mis personas. Las canciones de tu muro me confunden. Y mientras escribo esto, entiendo mejor que nunca cómo mi celotipia , imaginación y acoso no tiene límites.

"Carajo, no soy grato aquí, ¿por qué no lo entiendo y me voy?", pensé. Encendí el auto y demoré 5 minutos en partir. Te visualicé sentado en mi auto, retrocediendo el asiento por tus largas piernas, mientras apresurabas a decirme: "Las bestias se calman con música", como cada vez que necesitaba relajarme.

Dejaré a un lado mis paranoias y respetaré nuestros espacios, el tiempo merece nuestra introspección. Me comprometí a vivir en buena lid desde inicios de este año, debo respetarla. Eso sí, recuerda que mis puertas están abiertas si deseas ser escuchado. ¿Soy terco? No, optimista.

Posted in | Leave a comment

Ladrillos

Una lettera di scuse
"Daniel,

Me atreveré a comunicarme por aquí, asumiendo el riesgo de que se pierda, no se entienda o no creas en mi mensaje.

Ante todo, debo agradecerte por el incondicional apoyo y paciencia, incluso hasta hoy, con el noble gesto de tu abrazo de despedida. Comprendo que no lo merezco y he hecho los méritos suficientes para apartarme de tu lado. En estos 5 años has aportado/contagiado tu autonomía, confianza y autoestima, no hay lugar a duda de que siempre estaré agradecido contigo.

Espero que pueda disculparme por el daño ocasionado. Si te sirve de algo, cargaré siempre con la culpa de haberte lastimado, de verdad lo siento y mis palabras quedarán cortas ante este hecho. Hoy admití un hecho importante que durante tanto tiempo había omitido y con el que solo dialogaba con mi psiquiatra. De tan solo pensar que me habrías perdonado de haberte dicho la verdad antes, pero tal como dijiste: "todo crimen tiene castigo", y es tiempo que asuma dicha responsabilidad. Entenderé a la larga tu decisión de no volverme a mirar como antes, pero guardaré la esperanza de recibir al menos una llamada tuya en algún momento.

Actué con cobardía durante este año, y cometí estupideces de las que ya sabes. Nunca valoré el cariño de los que me rodeaban y siempre me sentí poco suficiente para todos. No todo ha sido momento de júbilo como piensas, pero tienes el derecho de imaginarlo.

Mentí porque quise evadir miradas con pena, desprecio o lástima, porque no quería perderte; pero no hice más que hundir la poca fe que quedaba. Mentí e hice más daño que bien. Y reitero mis disculpas.  Te agradezco por dar tu compañía y aprecio estos últimos 5 meses.

Espero que pasada la tormenta, guardes el recuerdo de ese adolescente que te conoció por un blog. El tiempo sabrá recompensarte por la excelente calidad de persona que has sido. Te quiero mucho, Daniel, si nos cruzamos en un futuro sabrás que he cambiado para bien, como siempre lo deseaste.

Felices fiestas,

Santiago.

PDTA: Si hay objetos de los que quieres deshacerte, recuerda que es navidad y hay gente que pasa frío. Sabrán agradecértelo. Un abrazo, te quiero".


A veces no determinamos el destino de nuestras palabras.

Esa mañana se despidió y se fue a trabajar. "Santiago, realmente se despidió, despierta, te pidió que te retiraras de su vida", me dije. Lloré con la nula esperanza de que esas lágrimas dejaran huella en tu dormitorio, pero sabía que al menos tendría que despedirme con un mejor gesto. Abrí tu ropero, cogí una hoja en blanco y empecé a escribir. "Esto es un error, no lo va a leer", repetí mientras tiraba un hoja tras hoja, haciendo basura. Decidí entonces que mi gesto final sería dejar tu cuarto limpio de mis pertenencias, para ahorrarte el trabajo de recordarme a través de objetos. Limpio y organizo porque soy el mejor haciéndolo, no hay título honorario para eso, pero dije que me serviría para dar un gesto final. Terminé esta carta y manos a la obra.

Llegaste a las pocas horas, y mi plan falló. El gesto no se dio. Oculté la carta. ¿Por qué? Quería despedirme pero no pude al verte de nuevo. Lo que resta de ese día lo sabemos. Lo que resta del día me dio esperanza de que podía hacer algo, de que podía esforzarme. Y busqué los medios para intentar lograrlo.

Sin embargo, no pude colocar el primer ladrillo que necesitabas, y en consecuencia, el domingo 21 de diciembre del año pasado se dio la verdadera despedida, esta vez sin carta. Me retiraste de tu cuarto con el mejor gesto que pude ofrecerte, entre lágrimas, pero lo terminé de hacer.

Este 2015 me comprometo a ser honesto y a vivir en buena lid, pero eso sí, jamás me pavonearé desde un pedestal de moral y buenas costumbres inexistente, porque es fácil retirar el pie (sobretodo a  pocos días de proclamar el buscar estar solo).

Tentare la sorte.

Posted in | Leave a comment
RETAZOS. Con la tecnología de Blogger.

Swedish Greys - a WordPress theme from Nordic Themepark. Converted by LiteThemes.com.