Desatención

Tras 4 años de haber estado en una relación, hay costumbres que perduran y que de alguna forma marcan tu manera de relacionarte con los demás.

Me acostumbré a la comodidad de descansar en casa, disfrutar del silencio y de la serenidad que trae el compartir tiempo con alguien más, tal cual, a solas. Aprecié y aprecio esa comodidad, porque ahora mejor que nunca sé que no es algo habitual en un mundo con personas que viven de la agilidad, del día a día, de las salidas de los fines de semana, de las reuniones y la búsqueda desesperada por terminar la semana.

Obtuve, en su lugar, la calma y el tiempo introspectivo necesario para ser quien soy ahora.

Hay un patrón definitivamente claro.


Gracias, por esa atención desinteresada.

Posted in | Leave a comment

Piscina

Cada vez que regresas al ritmo de nadar, te das cuenta que cada primera vez es un esfuerzo. Inevitable terminar agotado y hambriento de más. Fresco. Relajado. Definitivamente es un buen método para empezar bien tu día.

La piscina es mi diván. Sí, permite poner en orden mis ideas, es un buen ejercicio. Hoy, reflexioné sobre mi disposición en una relación amorosa y noté que se asemeja bastante a mi técnica de nado.

Los primeros 25 metros, así como la primera etapa de una relación, es intensa, te sientes emocionado por ese primer tramo, usas todas tus fuerzas porque precisamente inicias algo y tienes todas las intenciones de alcanzar el éxito.

Los siguientes 25 metros, empiezas a agitarte, retiras tu cabeza al exterior con mayor frecuencia para poder respirar mejor, sabes que vas a llegar al otro extremo de la piscina, así que no la piensas más y te prometes a llegar como sea. Llegaste, ¡a buena hora! Reflexionas si necesitas descansar o si tienes la fuerza necesaria para alcanzar los otros 50 metros de regreso. Reflexionas si merece la pena continuar ese tramo, si merece darle chance a tu capacidad emocional/física. De antemano sabes que es un esfuerzo.

Eventualmente, sabes que regresarás al punto de inicio. Esos 50 metros deben recorrerse. Manos a la obra. La velocidad puede disminuir, con brazadas seguras, con una respiración adecuada para seguir con vida. Y acabas de llegar. El tramo se acabó. Has realizado tus primeros 100 metros de la hora. Felicitaciones.

Acabaste el tramo. Te sientes satisfecho. ¿Seguirás? Quién sabe.

Me encanta nadar, es difícil no seguir nadando después de esa hora, pero sabes que es tiempo de irte. Soy malo dejando las cosas/personas/situaciones que me gustan mucho. Extraño mucho, y esa nostalgia puede ser nociva. Hoy, mejor que nunca, sé de antemano que no estoy preparado para una relación con vista al futuro "eterno". Me atrevo a decir que no sé despedirme, y mucho menos, alejarme: y eso es algo que con frecuencia sucede con mis relaciones.

No quiero (ya) un compañero de (por) vida. Quiero conocer personas dispuestas a reconocer lo finito, y lo sustancial que es ese tiempo limitado. Que acabado el tramo, no sea una complicada tarea el saber que irán por metas diferentes; yo continuaría perfeccionando mi nado libre, él quizás se atreva a reforzar su resistencia. Será cercano, pero ya no será la suma para alcanzar los 100 metros.

Y nos sentiremos satisfechos.

Posted in | Leave a comment

Mutuo

Hay posts que no necesitan ser extensos.

Si me necesitas,

Recuerda que es mutuo.


Really.

Posted in | Leave a comment

La grúa

Aprendí a manejar en el 2012, y desde entonces he tenido un sinfín de accidentes, por lo que tener el número de alguna grúa en mi celular es tan básico como conocer el número de emergencias. Hasta la fecha, sé de al menos 8 grúas que han permitido la continuidad de mi bienestar mental. Lo sé, exploto fácilmente, sobretodo cuando mi auto gusta dejarme botado en el tráfico.

Martes 10 de febrero:

-¿Por qué no has traido tu carro? Seguro ya está en el taller, ¿no?-pregunta mi madre con sarcasmo.
-Sí, un pequeño accidente pero la grúa ya me auxilió pronto. Lo de siempre, sabes...
- Creo que es hora de que te consigas un novio que tenga grúa para ti las 24 horas.

La familariedad que experimenté no hizo que tomara atención a la conversación sino hasta minutos después. Es la primera vez que mi mamá usa los términos correctos, no sentí esa incomodidad tras palabras como "ella", "enamorada", "novia", "amiguita", entre otras. Hoy, habló en masculino. Hoy, siento que nuestros prejuicios han dado un paso atrás.

Aquel futuro en el que visualizo a mi enamorado compartiendo tiempo con mi familia no se ve ahora tan imposible. Porque sí, sé que aun no llegas (o quizás ni existes), pero desde ya te digo que las puertas de mi hogar te esperan.

Incorpórate, no tengas miedo.

Posted in | Leave a comment
RETAZOS. Con la tecnología de Blogger.

Swedish Greys - a WordPress theme from Nordic Themepark. Converted by LiteThemes.com.